Muchos empresarios y CEOs me dicen: «Tenemos un problema con la retención del talento» . Sí, otro post sobre el tema. Pero acompáñame un momento: quizá esta vez lo miremos desde otro ángulo.
Constatemos algunos hechos:
- vivimos en ciudades anónimas
- trabajamos en entornos cada vez más digitales
- la IA empieza a cuestionar incluso nuestra utilidad como profesionales.
En este contexto, la empresa ya no es solo un lugar donde se trabaja. Se convierte en uno de los pocos espacios donde todavía podemos experimentar pertenencia real. Reconocimiento. OBRA COMPARTIDA.
En un seminario reciente de INNOVA Institut per a la innovació organitzativa i social, Luc Hoebeke propuso esta mirada en una conversación encarnada profundamente reveladora.
Siendo así, quizás la pregunta no es cómo fidelizar talento. Quizás la pregunta sea: ¿qué tipo de experiencia humana estamos organizando desde nuestras empresas?
Porque hoy las organizaciones ya no solo producen resultados. También producen vínculos. O los erosionan. Y eso depende de cómo se gobiernan.
Tirando de la gobernanza de la pertenencia que propone Luc, he buscado aterrizarla en este artículo para que nos pueda ayudar a resolver de raíz la (supuesta) escasez de talento.
Quizá el problema no estaba donde creíamos.
¿Qué te parece a ti?

